Auméntanos La Fé

PENSAMIENTO BÍBLICO

Este pensamiento no pretende reemplazar las enseñanzas de su iglesia local, sino compartir el estudio y la experiencia del autor respecto al tema tratado.

SEÑOR, AUMÉNTANOS LA FE

En Lucas 17:5-6 los discípulos le pedían a Jesús que aumentará su fe, como si esto se pudiera hacer instantáneamente, pero el Señor les respondió explicándoles la promesa para el que tiene fe.

Mi experiencia la primera vez que leí este pasaje fue el unirme al clamor de los discípulos, esperaba encontrar una respuesta de como se podía tener más fe, pero la respuesta del Señor me inquietaba.

Así que comencé a buscar en la Biblia como se aumentaba la fe y halle en Romanos 10:17: Así que la fe viene por el oír, y el oír por la Palabra de Dios, también en Gálatas 5:22-23 Más el fruto del Espíritu es …… fe …

La Biblia muestra la importancia de la fe para los creyentes:

1. Por ella vivimos. Habacuc 2:4

2. Por medio de ella recibimos al Señor y andamos en Él. Colosenses 2:6

3. Sin la fe es imposible agradar a Dios. Hebreos 11:6 (no se agrada a Dios por obras)

4. Por medio de ella somos justificados (declarados justos) delante de Dios. Romanos 5:1

5. Es nuestro escudo contra Satanás. Efesios 6:16, 1ª Pedro 5:9

6. Por la fe conocemos la gracia de Dios y somos salvos. Efesios 2:8

7. Por fe servimos a Dios y hacemos buenas obras. Santiago 2:17, Efesios 2:10

8. Por la fe alcanzamos las promesas de Dios. Santiago 1:5-6, Hebreos 11:33

9. Por la fe vencemos al mundo. 1 Juan 5:4

10. Una fe auténtica nos ayuda a distinguir a los falsos hermanos. 1 Timoteo 4:1

11. Sobre ella somos edificados. Judas 20

Sin fe o teniendo poca, sufrimos varias consecuencias:

1. No agradar a Dios.

2. Manipulados por Satanás.

3. Poco servicio a Dios.

4. No alcanzamos las promesas.

5. No recibimos lo que pedimos.

6. No distinguimos a los falsos hermanos.

7. No crecemos espiritualmente.

8. Nos sentimos inseguros.

9. Llegamos a engañarnos o a ser engañados.

Somos llamados a vivir por fe (Habacuc 2:4)
Fe es una palabra muy pequeña con un significado muy grande.

He aprendido tres aspectos1 de la fe que nos ayudan a entender su significado:

1. La fe tiene un objeto: se tiene fe en algo o alguien.

2. La fe viene por el conocimiento de ese algo o alguien y mientras más se conoce y más se relaciona con él, más se fortalece la fe. (El caso contrario ocurre cuando le conocemos o nos relacionamos poco con él, o perdemos la confianza, esto puede ocurrir en muchos casos ya sea por no ocuparnos del Señor o creer que hará cosas que Él no ha prometido)

3. La fe implica acción, cuando se tiene fe actuamos según lo que creemos.

Por ejemplo:

Cuando aprendemos a conducir un automóvil o una bicicleta, tenemos fe en quien nos enseña y en el vehículo, mientras más indicaciones recibimos y atendemos, a la vez que practicamos, mayor es nuestra seguridad y confianza, si decimos que creemos en que esta persona puede enseñarnos y que el vehículo es seguro pero no subimos a el, nuestra fe es muerta, no existe diría yo.

Nuestra fe en Dios, tiene también estos aspectos:

Según Romanos 10:17 entendemos que primero debemos conocer la Palabra (sus promesas, mandamientos, advertencias, ejemplos), después adquirimos el oír y por último la fe.

Entonces el objeto de nuestra fe es Dios (incluyendo su Palabra), recordando su inmutabilidad (no cambia) y su veracidad (es verdad).

Cuando la Biblia menciona el oír se refiere al entender, comprender el mensaje y la aplicación de lo que Dios nos dice, Jesús dice varias veces en los evangelios y el Apocalipsis: el que tiene oídos para oír, oiga (Mt 11:15, Mt 13:9, Mt 13:43, Mr 4:9, Mr 4:23, Mr 7:16, Lc 8:8, Lc 14:35, Ap 2:7, Ap 2:11, Ap 2:17, Ap 2:29, Ap 3:3, Ap 3:6, Ap 3:13, Ap 3:22, Ap 13:9), podríamos decir: el que entiende lo que digo, aplíquelo a su vida.

Cuando conocemos la Palabra de Dios y la entendemos viene entonces el andar por fe, actuamos según Dios nos enseña, no consiste en decir que tenemos o anhelamos la fe, sino en vivirla.

Somos manipulados, estorbados (por el enemigo, por el mundo, por otras personas), engañados (muchas veces nosotros mismos nos engañamos) de varias maneras:

1. Cuando no estudiamos la Palabra.

Si nuestros objetivos y nuestros esfuerzos no están encaminados a conocer las enseñanzas de Dios que encontramos en la Biblia, entonces somos distraídos fácilmente con otras ocupaciones, o engañados por falta de conocimiento de la verdad.

Satanás busca apartarnos del conocimiento de la Palabra, él sabe que somos fortalecidos y nuestro escudo contra sus dardos es poderoso cuando conocemos y crecemos en la Palabra.

2. Cuando no entendemos la Palabra.

También el enemigo busca cegarnos el entendimiento, trabaja para que no nos reunamos en la iglesia y recibamos la enseñanza, otras veces pretende que interpretemos las escrituras erradamente, lo cual es igualmente peligroso, o peor aún, que el ignorarlas.

3. Cuando no actuamos según Dios nos enseña.

La última maquinación del enemigo: hemos conocido, hemos entendido, pero el diablo quiere que no creamos.

Pensemos que si no conocemos y entendemos correctamente, tampoco actuaremos correctamente, así también si conocemos y entendemos bien la Palabra pero no actuamos como nos enseña, hemos conocido y entendido en vano.

Recordemos las palabras de Jesús: …Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; 32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Juan 8:31-32

Conocer, permanecer y actuar en la verdad (su Palabra es verdad - Juan 17:17)